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Cómo combatir el clima hostil en el cannabis

20 octubre, 2017

La marihuana es una planta especialmente sensible. Es una planta que necesita unas determinadas condiciones por lo que a la hora de cultivar en un clima hostil hay que seguir una serie de recomendaciones. Denominamos clima hostil al que ofrece una serie de condiciones extremas, como podrían ser unas temperaturas muy bajas o una humedad paupérrima.

Por este motivo, en primer lugar, conviene saber si vas a poder luchar contra las inclemencias del tiempo. Por ejemplo, si el clima es exceso frío por mucho que tú quieras no vas a poder cultivar en exterior. Ante las malas condiciones quien tiene siempre la de ganar es el cultivo interior ya que, a pesar del evidente gasto energético, puedes controlar la climatología. Esto no es así en exterior.

Por ponerte un ejemplo, tienes que saber que la temperatura óptima para que crezca la marihuana es de 20 a 25 grados durante el día y de 10 a 15 durante la noche. Si en tu zona las temperaturas descienden de los 0 grados por mucho que hagas va a ser misión imposible que puedas cultivar. Para ayudarte a saber qué condiciones son más favorables para desarrollar un cultivo con garantías de éxito, puedes visitar nuestro artículo sobre humedad y temperatura en el cultivo de cannabis.

No obstante, hay soluciones para lograr que sea más fácil o incluso que sea posible.

 

La elección de la semilla es un paso fundamental

 

Uno de los consejos fundamentales que te vamos a dar es que la semilla sea la apropiada, si lo que quieres es que la cosecha sea óptima. Si no eliges bien la semilla dudamos mucho que puedas tener una cosecha adecuada.

Un buen tip para elegir la semilla es tirar de lo autóctono, de lo local ya que no habrá mejor semilla para la climatología de la zona que la de allí. En caso de que no encontrarás semillas de la propia zona tendrás que buscarlas de clima parecido. Por ejemplo, si tu clima es muy seco tendrás que elegir semillas de marihuana que se adecuen al mismo, esto es, que resistan bien la falta de agua y la falta de humedad debido a la más que probable aridez del suelo.

Si el clima es seco, lo mejor es que escojamos la variedad sativa. Como ya analizamos en el artículo que trataba acerca de la marihuana sativaeste tipo de cannabis se caracteriza por una gran resistencia a los climas cálidos ya que procede de uno muy similar. Sin embargo, si nos hallamos ante un clima húmedo lo mejor será siempre escoger la variedad índica, ya que es la propia de estas condiciones.

Los efectos de estos climas son diversos, por ejemplo, en los climas húmedos los daños se producen por falta de aire y por la humedad estancada, por ello, se debe elegir plantas densas, compactas, que puedan resistir estas condiciones debido a que hay una mejor circulación del aire.

 

¿Qué problemas tiene el clima frío?

 

El frío no es una temperatura que se ajuste a las necesidades del cannabis. Por este motivo casi nadie cultiva en invierno, de hecho, es que la temporada óptima es el verano. Podríamos a aventurarnos a decir que el exceso de frío le sienta peor a la planta que el exceso de calor. Por ello, es importante saber cómo lidiar con él.

Uno de los mayores enemigos de todo cultivador, ya sea de marihuana o de tomates (es decir, de cualquier planta) es el granizo. El granizo arrasa con todo lo que encuentra. Para evitar esto lo que podemos hacer es cultivar en interior, será lo más efectivo. No obstante, si no puedes lo segundo mejor que puedes hacer es cultivar las plantas no directamente en el suelo sino en macetas, ya que estas se pueden transportar. De todas formas, te advertimos que, por ejemplo, si graniza por la noche y estás dormido no podrás salvar las plantas al no poder mover las macetas hacia una zona techada. Para evitar esto, consulta la previsión del tiempo, aunque el granizo es bastante imprevisible.

Otro consejo es que evites las variedades tropicales, ya que genéticamente no están acostumbradas a temperaturas bajas. Es pretender que un pez de agua dulce sobreviva en un ambiente marítimo. No es algo posible así que no lo intentes.

Una opción para lograr esquivar las bajas temperaturas es utilizar semillas autoflorecientes. No es que resistan mejor el frío, sino que lo que lograrás es evitar que la planta no haya florecido cuando llegue el frío. Por mucho frío que haga si ya has hecho la cosecha poco te importará.

Para la lluvia lo mejor es utilizar un toldo, ya que ponerlas en macetas y transportar las mismas puede ser un auténtico fastidio si lo tienes que hacer cada día. No obstante, hay que tener cuidado a la hora de poner los toldos ya que no pueden ni tocar a las plantas ni cubrirlas por los lados. Retíralo eso sí cuando acabe de llover.

Otro punto importante es el referente al tema de los abonos, ya que la lluvia o puede potenciar sus efectos o puede anularlos. Por este motivo, lo mejor que puedes hacer es ver la información que te proporciona el fabricante con el fin de obtener la información necesaria. Cuidado ya sea por las carencias o por los excesos de los componentes de los abonos.

Y como no, tienes que tener especial cuidado con los hongos, especialmente con la botrytis, siendo este uno de los mayores enemigos del cannabis. Los hongos surgen cuando encuentran las condiciones de humedad adecuadas, y créeme cuando te digo que en un clima húmedo las encontrarán fácilmente. Por este motivo, usar productos anti hongos es la mejor opción.

Además, nunca se ha de cultivar al lado ni de la orilla de un río ni de un estanco. Un invernadero puede ser la mejor opción para combatir tanto la humedad como el frío.

 

Los mejores consejos para cultivar en clima seco

 

La planta de la marihuana requiere unas condiciones de humedad especiales para poder sobrevivir, por este motivo, un clima seco es bastante dañino. No obstante, si vivimos en un clima con estas características deberemos arreglárnoslas para que podamos cultivar y que el resultado sea bueno.

Además, el problema no es solo el de la sequía, sino también la temperatura del suelo que puede producir que las raíces se quemen. Como ves, sobre todo por este punto resulta difícil luchar contra los climas secos.

También debemos huir de la luz del sol para que no haya tanta evaporación. Si encontramos un lugar a la sombra mejor que mejor pero también será suficiente con un lugar parcialmente sombreado. Eso sí, la planta no crecerá tanto como al pleno sol.

Podemos decantarnos por un cultivo en el que tengan una fuerte presencia los polímeros. Los polímeros permiten que el agua se retenga más, de esta forma no se perderá en el subsuelo y, por ende, la planta podrá sobrevivir. Si ponemos paja encima del sustrato no tendremos una evaporación tan enorme.

Además, conviene utilizar suplementos para el calor, especialmente, los que favorezcan el desarrollo de las raíces. Tienes que tener en cuenta que mucha agua se acumula en el subsuelo y si nuestras raíces tienen la longitud suficiente y alcanzan esa profundidad tendrán muchos recursos hídricos aprovechables para poder crecer adecuadamente.

El riego es otro de los hándicaps del cultivo en tierras áridas. Por ejemplo, ya no solo ha de preocuparnos la evaporación, sino que se quemen las hojas por la mayor incidencia de la luz solar. Los mejores momentos para regar son tanto la mañana como en el final del atardecer. De esta forma, el agua no se evaporará ni tampoco se quemarán las hojas de las mismas. Otra ventaja de regar cuando efectivamente toca es que las raíces se oxigenen bien y se evita la aparición de hongos.

Para evitar la evaporación también se pueden utilizar mallas de sombreado con el fin de que el agua no se evapore y, además, no se quemen las flores ni sufran cuando la exposición a la luz del sol es máxima.

 

¿Merece la pena combatir las condiciones climáticas?

 

Esta es una pregunta muy común, ya que mucha gente prefiere decantarse por el cultivo interior y pasar o dejar de lado al exterior. No obstante, el cultivo de interior presenta muchas desventajas que tienes que tener en cuenta.

Por ejemplo, el gasto energético. No solo debe preocuparte el gastar electricidad sino los picos de consumo ya que las compañías eléctricas avisan a la policía cuando observan picos de consumo relacionados con el cultivo de cannabis. Recuerda siempre antes de cultivar conocer las leyes de tu país.

Además, tienes que tener en cuenta que a la hora de cultivar en interior manejarás grandes cantidades de agua. Esto puede derivar en un accidente en el que se produzcan filtraciones con el gasto extra de tener que repintar y arreglar el techo del vecino de abajo, por lo que hay que tener mucho cuidado en el manejo del agua.

También tienes que tener un cuidado mayor a la hora de realizar el cultivo en sí ya que todas las condiciones climatológicas las controlas tú, es decir, exige bastante dedicación y control a la hora de cuidar las plantas. Por ejemplo, si no ajustas el foco a la altura correcta tus plantas pueden quemarse lo cual no es algo bueno precisamente.

No obstante, el cultivo de exterior tampoco es que simbolice la perfección ya que, como hemos visto, dependes en exceso de la climatología. Además, es muy habitual que se produzcan hurtos justo antes del periodo de cosecha por lo que después de hacer todo el trabajo te puedes quedar sin plantas.

En conclusión, tienes que saber ver los pros y los contras de estar luchando contra los elementos de la madre naturaleza y tener en cuenta que contra ciertos imprevistos no puedes hacer nada. El granizo por mucho que lo intentes seguramente arruine tu plantación. El clima en extremo caluroso quemará las raíces de tus plantas y morirán por shock térmico.

Aun así, si te decantas por el cultivo exterior que sea por saber apreciar sus ventajas, no simplemente por comodidad. Debes estar bien informado ya que uno de los principales obstáculos del cultivador principiante es la falta de información.

También debes ser constante y si ves que algo está fallando ser lo suficientemente sabio para rectificar. Por ejemplo, si ves que en tu zona graniza en exceso no debes perseverar en la plantación si no saber parar a tiempo y acudir al cultivo de interior.

Con todos los consejos que te hemos dado, en principio, deberás ser capaz de cultivar en un clima hostil, ya sea por el frío o por el calor. Recuerda que el paso fundamental es la elección de la semilla no vaya a ser que cultives la variedad sativa en un ambiente que sea propicio para la índica o viceversa. También hablamos sobre la marihuana índica en nuestro blog, esperamos que podamos ayudarte a la hora de elegir tu semilla de marihuana idónea para las condiciones de tu cultivo.

Por último, recuerda hacer el cálculo económico para ver si te conviene más o menos cultivar en exterior o en interior.

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