Una de las mayores preocupaciones de todo cultivador que empieza en este mundillo es si realmente está cultivando de una manera adecuada. Al principio suelen estar perdidos ya que nadie les ha dicho cómo se realizan las cosas de una manera correcta y encuentran poca información por internet. Este es el motivo que nos ha llevado a realizar esta guía sobre el cultivo de interior de marihuana.

No obstante, lo primero que debes saber es si verdaderamente quieres realizar un cultivo de interior o a lo mejor se adapta mejor a tus necesidades un cultivo de exterior.

 

¿Qué es mejor el cultivo de interior o el de exterior?

 

En primer lugar, señalar que los dos medios de cultivo son buenos, es decir, cada persona tiene sus gustos y preferencias, pero sobre todo tiene sus condiciones. Si tienes un chalet seguramente te decantes por el cultivo de exterior, pero si tienes un piso en el centro no te queda otra que el cultivo de interior. Por lo tanto, tienes que buscar lo que más se ajuste a tus posibilidades.

En primer lugar, señalar que el cultivo de exterior es el más natural que existe por la simple razón de que es independiente de la existencia o no del ser humano. Pase lo que pase las plantas siempre van a crecer en el exterior. Esto es por una razón fundamental, en mayor o menor medida todas dependen de la luz solar.

Respecto a sus ventajas hay que señalar que es un buen método para los principiantes, ya que no hay que tener conocimientos técnicos tan elevados de la materia. Además, los cultivos de exterior bien cuidados suelen producir plantas más grandes, es decir, que los productos derivados de las mismas serán más abundantes.

Señalar que la luz del sol es un elemento muy potente llegando a los 1000 vatios por metro cuadrado, lo cual es más que su equivalente en interior. Además, esta luz es gratuita a diferencia de la de interior.

Es un método barato ya que prácticamente no hay que realizar inversión alguna. Como acabamos de comentar la luz es gratuita y el agua si vivimos en zonas lluviosas casi que nos sale gratis también.

Respecto a las desventajas señalar que tiene el mayor peligro al que se enfrenta cualquier cultivo exterior, los elementos de la madre naturaleza. Por ejemplo, si graniza lo más probable es que pierdas la mayoría de las plantas. Esto puede evitarse cultivando en tiestos, pero la raíz de la planta no podrá expandirse tanto. Además, las plantas pueden llegar a tener cierto peso y resulta un engorro cargar con tanto peso si tienes muchas plantas. También hay que tener en cuenta que si graniza de repente poco podrás hacer salvo mirar los restos de lo que fue tu plantación por la ventana.

Además, si vives en una ciudad lo más probable es que te sea casi imposible practicar este método. Esto no se debe a una imposibilidad técnica o logística, sino a tus vecinos que no cesarán hasta que dejes de cultivar cannabis.

Otro inconveniente es que puedes ser descubierto en el cultivo, lo cual puede conducir a que te roben las plantas. Esto, sinceramente, es muy frustrante ya que ves como otro se agencia el fruto de tu trabajo.

Como no controlas las horas de luz los periodos de cultivo se dilatan más en el tiempo, por lo que no es un cultivo apto para impacientes. Además, siempre dependerás en exceso de la climatología de tu zona.

 

Ventajas del cultivo de interior

 

Por otro lado, el cultivo de interior presenta otra serie de ventajas que también le hacen una muy buena opción. Por ejemplo, es mucho más rápido y discreto que los cultivos de exterior. Lo cual es algo que es necesario en las zonas urbanas, en la que como hemos dicho, los vecinos pueden ser una auténtica pesadilla.

Además, con el cultivo en interior tendrás un control total sobre las condiciones de las plantas, lo cual es ideal para cultivadores expertos. Aun así, señalar que tampoco es que sea muy difícil controlar niveles como el del agua, el dióxido de carbono y la temperatura. También te librarás con facilidad de las plagas al encontrarte en un recinto cerrado.

Una ventaja muy importante y la que lo hace el favorito de mucha gente es que se puede cultivar durante todo el año. Esto se debe a que puedes controlar casi todos los factores que influyen en el crecimiento de la planta.

Otro aspecto positivo es el hecho de que podrás tener un tiempo de cultivo más breve. Es ideal para los impaciente y para los principiantes que quieren ver rápidamente los resultados en su primer cultivo.

Por último, señalar que además suele ser más discreto que el jardín y las medidas de seguridad (al estar en un recinto cerrado) son mayores.

No obstante, esto no significa que no presente desventajas como, por ejemplo, el precio del cultivo. Por ejemplo, hay que gastar en comprar el equipo necesario y gastar mes a mes en agua y electricidad (las cuales no son precisamente baratas por lo menos en España).

Además, hay que tener un mayor cuidado con ellos ya que los nutrientes no se los proporciona la naturaleza. Es decir, no se puede dejar el riego en automático y no volver a verlo hasta tres meses después, hay que tener cierto cuidado.

Por último, hay que decir que hay que ventilar y filtrar el aire para que no huela todo el piso y edificio a marihuana.

 

Instrumentos necesarios a la hora de realizar un cultivo en interior

 

En primer lugar, señalar que al principio será necesario realizar una fuerte inversión para el cultivo de cannabis. Por ello, esta idea suele desalentar a algunos a meterse en este mundillo.

Por ejemplo, vas a necesitar lámparas siendo las más recomendables las lámparas HPS. Podemos encontrar en el mercado diferentes potencias por lo que hay que tener en cuenta la distancia entre el foco y la planta para que esta no se queme. No creo que te haga nada de gracia que después de comprar todo el instrumental necesario tus plantas se quemen por un fallo tonto.

Como ya sabrás, ningún cultivo de marihuana de interior puede salir adelante sin iluminación, de hecho, es que pueden hacerlo sin agua, pero sin luz nunca. Por eso en los países con tanta luz como en España los cultivos son tan buenos, siempre que sea en la zona adecuada. Por ello, realmente las mejores condiciones se producen en Latinoamérica. La regla general es que cuanta más luz mejor, aunque en ciertos periodos no es necesaria tanta luz.

Lo que si tienes que tener en cuenta es que las bombillas incandescentes son caras (consumen más que las bombillas de bajo consumo) y además la luz es poco eficiente. Esto se debe a que la luz emite un porcentaje de luz roja la cual no puede ser aprovechada por las plantas. Por ello, quizás, aunque sea más cara su instalación lo mejor pueden ser los Leds, ya que el ahorro en electricidad es muy importante.

Para el funcionamiento de las lámparas, es necesario un balastro. El balastro provee de la energía necesaria a la lámpara para que esta de luz, funciona como el antiguo transformador de las casas antiguas. Existen de diferentes potencias y regulables. Dependiendo del espacio de cultivo, es aconsejable adquirir un balastro de mayor potencia. La lámpara que adquiramos deberá soportar la misma potencia que emite el balastro que hayamos seleccionado.

Otro buen consejo es que si vas a cultivar varias plantas puedes usar las luminarias comerciales regulares. A esta luz se la conoce como blanco fresco y seguro que la conoces de los centros comerciales. Emiten mucha luz azul lo cual es lo que usa el cannabis en el periodo de crecimiento.

Respecto a la intensidad podemos encontrar de salida regular, de alto rendimiento y de muy alto rendimiento. Las regulares te pueden servir para una buena cosecha, no obstante, deberás esperar más ya que el tiempo es tres veces más lento.

Además de comprar focos, hay que comprar un extractor, es decir, el elemento que expulsara el aire viciado, es decir, el aire que ya no vale para el cultivo. Hay que tener en cuenta el tamaño porque si, por ejemplo, estas usando un armario de cultivo necesitarás uno pequeño. Fíjate en las dimensiones de tu área de cultivo. Los extractores son fundamentales ya que las plantas mediante la respiración expulsan sustancias tóxicas. SI la ventilación no es correcta corres el peligro de que la planta termine falleciendo. Un pequeño truco es pasar mucho tiempo en la habitación, ya que esto hará que haya más CO2 en la habitación lo cual es lo que utilizan las plantas para respirar.

También un intractor, encargado de traer aire limpio al cultivo. Recuerda crear una corriente de aire de abajo hacia arriba. Además, es recomendable introducir ventiladores dentro del armario para favorecer el flujo de aire y evitar que se formen bolsas de calor en las puntas de las plantas, provocando estrés a las mismas.

Además, necesitarás de la ayuda de los controladores de clima, como por ejemplo, un temporizador, pues necesitarás controlar el periodo de luz que reciben las plantas. Recuerda que las plantas realizan diferentes funciones necesarias y distintas durante el día y la noche. No seas impaciente y les crees un clima en el que siempre sea de día. En crecimiento el ciclo suele ser de 18 horas de luz y 6 de noche y durante la fase de floración de 12-12.

Los reflectores también son un elemento necesario y permite reflejar la luz del foco hacia nuestras plantas. Además, este elemento es barato por lo que no escatimes en él ya que de no tenerlo notarás su ausencia.

Por último, los medidores de PH y EC que nos permitirá saber los niveles existentes antes y después del riego. Esto es importante ya que un nivel de PH alto impedirá que la planta absorba nutrientes esenciales como el manganeso.

También resulta importante comprar un buen sustrato. Uno de los sustratos que más de moda está es el de fibra de coco, el cual es ideal para principiantes ya que debido a su coloración natural podrás saber si la planta necesita más agua o no. Te recomendamos leer nuestro articulo con consejos sobre cómo cultivar marihuana en fibra de coco.

No obstante, queremos incidir más en el tema del sustrato, ya que no todo sustrato sirve para el cultivo de marihuana. Es decir, que no cojas tierra del jardín y las pongas en las macetas, debe tener una composición específica.

Además, si no puedes comprar el sustrato de marcas fiables no te preocupes siempre podrás hacer tu propio sustrato, pero siempre bien informado de lo que estás haciendo. Por ejemplo, si te pasas con el nitrógeno la planta tendrá una floración excesiva y el tallo será débil en exceso.

 

¿Cuál es el mejor sustrato?

 

De nuevo, no hay respuesta definitiva a ello. No obstante, te daremos nuestra opinión para que tengas una pequeña guía al menos. Lo primero que debes saber es que no debes escatimar en la cantidad de sustrato, lo puedes acabar pagando muy caro. También deberías usar tierra que esté esterilizada, ya que así no te tendrás que enfrentar contra la plaga de insectos de la marihuana.

Un buen sustrato debe drenar bien, por lo que es recomendable añadir a la mezcla arcilla expandida y perlita blanca. Estos dos elementos facilitan de una manera impresionante el drenado. También puedes utilizar la fibra de coco, tema del que hemos hablado en nuestra web y método muy recomendable para principiantes.

El PH, como hemos señalado no debe ser superior a 7, ya que puede imposibilitar la absorción de nutrientes como el manganeso. El humus de lombriz, por último, puede ser un gran aliado a la hora de proporcionar los nutrientes necesarios a la planta y para retener la humedad. E igual de importante que el sustrato lo es el fertilizante.

 

¿Qué debes saber sobre los fertilizantes?

 

En primer lugar, señalar que serán los fertilizantes los que proporcionen los nutrientes necesarios a nuestra planta, ya que el suelo no puede proporcionar todo lo que necesita la planta y si es de fibra de coco, al ser un sustrato inerte, mucho menos.

No obstante, hay que tener cuidado con los excesos, sobre todo con elementos como el nitrógeno, es decir, no por echar más fertilizante la planta crecerá mejor, todo lo contrario, hay que encontrar el equilibrio. También pueden llegar a quemar la planta si la concentración es demasiado elevada.

No obstante, como aprenderás en nuestra guía de cultivo el fertilizante no debes echarlo en el inicio sino en los plazos indicados. Además, tiene que tener en cuenta que la adición de fertilizante provoca que el suelo sea más ácido, por ello, como decíamos, hay que encontrar el equilibrio justo.

Otro consejo fundamental es que no se debe fertilizar la planta antes de que se vaya a cosechar, el fertilizante provocará que se produzca más follaje lo cual se hará en detrimento de la resina. Si lo que buscas es un buen fertilizante es el humus de lombriz, el cual es usado por criadores ya que al comer materia orgánica dejan un residuo que es un alimento fundamental para que se nutran las plantas de cannabis. Además, luego puedes volver a revender los gusanos.

Por último, en tu última compra deberás añadir productos para el control de plagas ya que es posible que tengas que enfrentarte a alguna de ellas. No obstante, puedes evitarlas como hemos señalado con un sustrato esterilizado y no trayendo elementos externos al armario de cultivo.

Por ejemplo, no es buena idea que los animales domésticos accedan al área de cultivo ya que pueden traer insectos en el pelo. Esto es algo muy típico en los perros, ya que los gatos suelen ser más higiénicos.

Además, debes tener un gran cuidado con los ácaros ya que son excesivamente perjudiciales para las plantas de marihuana. Son microscópicos y provocan manchas que apenas se notan, por lo que son muy difíciles de detectar. Los ácaros se dedican a chupar enzimas de las hojas. Esto provoca que las plantas pierdan su color verde característico.

 

Cómo planificar el cultivo de cannabis

 

En primer lugar, como en cualquier tarea que requiera un mínimo de técnica resulta fundamental la planificación, es fundamental. Por ejemplo, no puede ser que en medio del cultivo nos demos cuenta de que no hemos comprado reflectores, es algo que ya por mucho empeño que pongamos no podremos solucionar.

Para realizar una planificación adecuada en lo primero que tenemos que pensar es en el emplazamiento de las plantas, siendo lo más recomendable que la superficie del cultivo sea de un metro cuadrado o de 1,20. Con este espacio podremos plantar de 12 a 16 plantas lo cual es la medida ideal para el autoconsumo.

Respecto al recinto, lo mejor son los armarios ya que es el mejor medio para lograr un control efectivo sobre la iluminación y sobre el aire de las mismas. No obstante, si no tienes un armario propio o no te apetece realizar la instalación puedes adquirir uno directamente. Además, un armario te permitirá tener un control casi total de los elementos externos como hemos señalado.

No obstante, lo que tenemos que planificar sobre todas las cosas es el tiempo de cultivo.

 

Las etapas en el cultivo de interior

 

Debemos que conocer que como en toda planta el primer periodo es el de germinación. Resulta necesario llevarlo con cuidado, esto no es como en el colegio cuando te mandaban plantar lentejas en un vasito de plástico. No obstante, hay que señalar que cada persona tiene una técnica distinta para que las semillas logren germinar, es decir, no hay una práctica unánime.

Cuando las semillas de marihuana hayan germinado tenemos dos opciones, o ponerlas en el tiesto definitivo, lo cual a no ser que seas experto no es muy recomendable o ponerlas en un tiesto pequeño durante una semana y media para así lograr que las raíces se desarrollen de una manera adecuada.

No obstante, señalar que ya empezamos con el periodo de luz 18/6, es decir, con 18 horas de luz y 6 de descanso. La intensidad lumínica debe ser baja, todavía no estamos en fase de crecimiento. Si quieres tener una total garantía de que las raíces se desarrollen adecuadamente conviene utilizar un estimulador radicular, para que el esfuerzo sea menor.

La fase de crecimiento comienza cuando ya tengamos un par de hojas. Esta fase dura de dos a cuatro semanas por lo que resulta necesario hacer uso de un buen sustrato con el fin de que no se deteriore el proceso de crecimiento.

Tenemos que prestar especial atención a la humedad del recinto, la cual debe alcanzar un porcentaje entre el 65 y el 70% de humedad relativa. Esto lo podemos conseguir con facilidad pulverizando agua a las plantas con un pulverizador. Así estarán húmedas y podrán crecer.

Señalar que, como dijimos anteriormente, el foco debe estar a la distancia adecuada. De nada sirve todo lo que hemos hecho si la planta termina quemándose. No obstante, si situamos el foco lejos en exceso la planta crecerá demasiado hacia arriba buscando la luz y se estirará, lo cual no nos conviene en absoluto.

Para colocar el foco tenemos que basarnos en el método de ensayo y error, es decir, si vemos que se nos quema un poquito (recalco lo de un poquito) deberemos subir el foco un poco más para así lograr la distancia idónea.

Continuando con nuestro recorrido llegaremos a la etapa de floración que comenzará cuando las plantas saquen las primeras preflores. Esto tiene como consecuencia que pasaremos de un horario de luz 18/6 a un horario de luz 12/12.

En esta etapa veremos la salida de las flores, no obstante, no debemos confiarnos ya que es la etapa en la que la planta es más susceptible. Por ello, debemos hacer las cosas de forma adecuada ya que el estrés que sufran de más las plantas repercutirá en la producción final.

Hay que señalar que durante las dos primeras semanas de floración tendremos que seguir pulverizando ya que las plantas todavía crecerán un poquito más. Esto es algo normal y no debemos de preocuparnos por ello. Lo más importante es que hagamos las cosas de forma adecuada. Además, hay que controlar el tamaño de las plantas, no conviene pasarse de tamaño.

En la tercera semana deberemos parar de pulverizar y proceder a realizar el abono de floración. Durante esta tercera semana y hasta la séptima deberemos regar cuando corresponda hasta que en la séptima paremos para producir estrés hídrico. Cuando el 60 o 70% de los pelos estén marrones podremos cortar las plantas para colgarlas en un lugar fresco y oscuro.

Por último, la fase final corresponde a la cosecha y secado, etapa fundamental para que el sabor del cannabis sea el idóneo.

 

Beneficios del autocultivo de interior

 

En primer lugar, señalar que el autocultivo de interior presenta muchas ventajas, como por ejemplo saber lo que se está consumiendo. Es decir, saber que está libre de componentes tóxicos que usan los narcotraficantes. Es decir, estarás invirtiendo en salud, pese a que como toda droga está produzca una merma de la misma.

En segundo lugar, es una de las soluciones más eficaces contra el tráfico de drogas. Por todos es sabido que estas redes no solo se dedican a la venta de drogas, sino que con el dinero que obtienen fomentan la prostitución, la trata de mujeres y otra serie de actividades ilegales. Por ello, el autoconsumo puede frenar esta lacra que amenaza la seguridad ciudadana.

No obstante, antes de cultivar infórmate acerca de las normas de tu país, no vaya a ser que estés cometiendo un delito grave o una falta administrativa.

Además, si las leyes te lo permiten debes saber que cualquier persona puede iniciarse en el mundo del autocultivo ya que no es necesaria una gran inversión y tampoco los conocimientos técnicos son muy elevados.

No obstante, si has llegado hasta aquí una de las preguntas que te habrás hecho es cuál es la mejor semilla para cultivar. Ahora te responderemos a esa pregunta.

 

¿Cuál es la mejor semilla para cultivo de interior?

 

En primer lugar, señalar que no hay semilla mejor, dependerá del gusto y las preferencias de cada uno, como todo en la vida. Hay que distinguir que la planta puede ser hembra o macho, en este articulo te enseñamos ¿cómo saber el sexo de una planta de marihuana?. La diferencia estriba en que la planta macho es más resistente a los insectos y al moho, pero al no florecer, no hay cogollos que es lo que buscamos, aunque sin plantas macho no se producirían semillas. Esto, sin duda, es una gran diferencia por lo que solo nos interesan plantas hembras, y los machos solo si queremos producir semillas.

A la hora de escoger conviene que os informéis de fuentes fiables y no caigáis en el engaño de los publicistas que lo único que quieren es ganar dinero. La mejor forma es leer en medios especializados como este mismo o basarse en la experiencia de otros cultivadores, por lo que si tienes amigos que han cultivado lo mejor que puedes hacer es preguntarles a ellos.

Otro tema que te puede interesar es la conservación de las mismas, ya que te puedes pasar al comprar (por ejemplo) guiado por el entusiasmo del novato. Tienes que tener en cuenta que las semillas no son un ente inerte, sino que son un organismo vivo. Por este motivo, debes asegurarle las condiciones de humedad necesarias y de temperatura para que puedan sobrevivir.

Mucha gente opta por almacenar las semillas en el frigorífico, siendo la temperatura ideal entre 4 y 8 grados con una humedad relativa entre el 10 y el 20%. Una de las formas más seguras de saber que las condiciones son óptimas es utilizar gel de silicio, sacos de gel de silicio. Las semillas en condiciones óptimas pueden durar hasta 5 años y si el cuidado no es el adecuado pueden durar hasta tres años.

 

¿Cómo pasar las semillas germinadas a la maceta?

 

Este es uno de los pasos fundamentales a la hora de lograr el éxito de nuestro cultivo. Esto se debe hacer cuando las semillas hayan germinado, no antes. El primer consejo que te vamos a dar es que humedezcas la tierra de la maceta y que hagas un pequeño agujerito en el centro de ella. Será el lugar en donde pongas la semilla. El agujero debe tener una profundidad de medio centímetro, con eso será suficiente. Si quieres saber más acerca de ¿cómo germinar semillas de marihuana?. ahi tienes un articulo donde lo contamos.

No obstante, la parte más complicada de la operación es cuando la estemos transportando. Esto es así ya que la planta en este momento es muy frágil. Obviamente, la planta deberá apuntar hacia arriba para que crezca hacia la luz.

En conclusión, hay que señalar que el cultivo de marihuana en interior no te debe presentar ningún problema. Es un cultivo sencillo y con nuestras instrucciones lo será aún más.

 

Recuerda tener cuidado con los siguientes elementos

 

  • Con el foco para que las plantas no se quemen ni se estiren en exceso.

  • Con el sustrato para que las plantas estén nutridas y no presenten plagas.

  • Con las condiciones del armario, hay que controlar la humedad y temperatura, así como la pureza del aire.

  • Por último, hay que tener especial cuidado con los ácaros.

Con nuestras recomendaciones y siguiendo todos los consejos que te hemos dado no tendrás problema alguno y tendrás un cultivo de éxito.

 

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