¿No encuentras lo que buscas? ¡Ayudame Bobi!
Saltar al contenido

La genética de la marihuana

23 octubre, 2017

A la hora de hablar de las distintas variedades del cannabis y de cuáles son las más productivas no solo nos tenemos que quedar en lo básico, es decir, en la índica y en la sativa sino que debemos profundizar mucho más, de lo contrario nos estaremos quedando en la superficie y no aprenderemos nada. Aprender es algo de vital importancia en el cultivo ya que puede ampliar nuestra visión sobre el mundo de la plantación de cannabis. Además, en este artículo no solo te hablaremos acerca de las variedades del cannabis, sino de algo más importante aún como es la genética del mismo.

Existen infinidad de variedades y la genética puede crear especímenes tan raros como la Blueberry de Dutch Passion. Esta variedad puede presentar ciertos problemas sino se la cuida con mimo y cariño, no obstante, si se la trata bien los resultados son increíbles. Lo más característica de esta variedad son sus coloraciones azules, las cuales pueden chocar un poco al principio, lo cual no quiere decir que los cogollos no sean de una alta calidad, ya que los estándares son altísimos. Esta planta detenta una genética en la que se produce una mezcla de índica y de sativa. Además, es una planta muy popular a pesar de que es difícil cultivarla.

Lo más seguro es que te haya sorprendido el hecho de que se mezclen las variedades sativa e índica, seguramente creías que las plantas o eran puras o no había otra opción posible, pero esto no es así. De hecho, por este motivo el mundo del cannabis es tan rico y diverso, ya que no es solo negro o blanco sino que existen miles de tonalidades.

Esto puede ocasionar algunas dificultades en el cultivador que está empezando en este mundillo, ya que no sabe lo que es que una planta se F2 o S1. Comprender estas diferencias será lo que haga que la elección de la semilla sea buena o por el contrario, esta sea horrible.

Podemos, como normal general, distinguir entre variedades puras o híbridas. No te liaremos mucho e intentaremos concretar en la medida de lo posible. Lo más seguro es que si estás consultando este artículo seas un cultivador novel y no es lo mejor llenarse la cabeza de datos que luego se olvidarán.

Las variedades puras son aquellas que no se han cruzado con otras, es decir, que no son híbridas. Estas plantas son autóctonas de un determinado lugar y al no haberse cruzado no han perdido sus propiedades o no se han visto alteradas.

No obstante, este tipo de variedad ha perdida fuelle en los últimos años a favor de las híbridas. No son pocos los cultivadores que han decidido experimentar con el fin de ver que salía del cruce, es una tendencia que se ha vuelto masiva. No obstante, en la actualidad la tendencia es volver hacia las variedades más puras. Además, cultivar variedades puras ayuda a mantener la diversidad genética y a que estas no desaparezcan del mapa.

Las variedades híbridas o IBL son aquellas que se han cruzado con genotipos muy parejos. Esto se hace para obtener unas determinadas características que la hacen idóneas para determinados fines. No obstante, no te creas que es tarea fácil sino que uno de los mayores enemigos es la depresión endogámica. La depresión endogámica se produce por la homocigosidad. Esto conlleva que la planta se adapta peor ya que pierde propiedades fundamentales, lo cual conlleva la posibilidad de la extinción de la especie. Esto se debe a que se produce un cruzamiento entre especies vegetales muy parecidas.

Si mezclamos plantas con genéticas parecidas lograremos lo que se denomina como híbrido f1, mientras que si cruzamos estos mimos F1  lograremos F2. Así sucesivamente. Esto conlleva a una descendencia muy pareja que conserva las cualidades deseadas. No obstante, esto no es lo habitual en el mercado ya que en él solemos encontrar polihíbridos, Un polihíbrido es un cruce entre híbridos distintos. No es fácil crear un polihíbrido ya que hay que tener un elevado conocimiento de genética.

No obstante, no solo debes saber acerca de los f1 y los f2 también debes conocer los BX, es decir, los retrocruces. Los retrocruces son técnicas utilizadas para potenciar y fijar unos rasgos determinados de uno de los parentales.

Para ello debemos escoger uno de los descendientes y mezclarlo con uno de los parentales, con esto conseguimos fijar las características del parental. De nuevo, podemos obtener BX1 y BX2.

 

La estabilidad genética

 

Este es otro concepto de vital importancia en el mundo del cultivo del cannabis. La estabilidad se define acudiendo a otros dos conceptos que son la variabilidad y la previsibilidad. La estabilidad se produce cuando es previsible, cuando sabremos cómo serán los fenotipos de los descendientes. Los fenotipos son la representación externa del genotipo, el cual es el genoma de la planta pero en su interior.

Por el contrario, una genética es inestable cuando su variabilidad es alta, es decir, que nos será casi imposible de prever cómo será el fenotipo de los descendientes.

No obstante, lo más seguro es que te estés preguntando porque una variedad es estable o no lo es. La respuesta es muy sencilla: son los genes los que lo deciden. Para ello hay que comprender que cuantos más genes homocigóticos tenga un vegetal más previsible será. Por ello, es tan importante el trabajo que realizan los cultivadores de semillas, ya que cuanto más estable sea una variedad mejor será para el cultivo de cannabis en términos generales.

Para lograr la estabilidad lo que hay que intentar reducir es el salvajismo de la misma ya que en el mundo vegetal las plantas se reproducen de forma aleatoria con el fin de mezclarse y así tener más probabilidades de sobrevivir. En función de la estabilidad se puede hacer una clasificación de las distintas variedades de la marihuana.

 

La polinización es un paso fundamental

 

A la hora de lograr cruzar las diferentes cepas el proceso fundamental es el de la polinización, por ese motivo, te vamos a enseñar ca cómo hacerlo. Para ello, en primer lugar, deberás identificar cuáles son los machos y cuáles son las hembras. Esto es fundamental ya que para polinizar el polen tiene que ir de un macho a una hembra. Los machos son aquellos que pueden producir polen.

La identificación es muy sencilla, solo deberemos fijarnos en el tallo de las hojas nuevas. En el tallo de las hojas nuevas en las femeninas se desarrollan las preflores, y tienen forma de uve con pelos blancos. Estos pelos blancos no se desarrollan en la masculina por lo que es fácil sexar la planta.

En segundo lugar, conviene elegir los mejores ejemplares con el fin de que la genética se perfeccione. Esto no significa coger las plantas más grandes, sino las que mejor se adapten al proceso de cultivo. Por ejemplo, será mejor escoger la planta más productiva que la más grande. Que sea grande no significa que sea mejor.

El tercer paso es obtener el polen. El polen es vital ya que sin él no existe polinización alguna. Para poder recoger el polen y que no se desperdigue es conveniente apagar los ventiladores cuando empiecen a abrirse las flores de las plantas masculinas. De esta forma, el polen no se perderá. Otro buen consejo es reducir el riego cuando las plantas amarillen para que no haya un exceso de agua.

Una vez la planta abra los pétalos y sean visibles los estambres debemos polinizar la planta femenina, ya que el polen va perdiendo con el paso de los días la capacidad de polinizar de una manera adecuada.

Si quieres conservar el polen porque las plantas macho que has obtenido son excepcionales y quieres seguir cruzándolas en el futuro tienes que deshidratarlo todo lo que puedas. Esto lo puedes lograr congelando el polen ya que de esta modo se conserva durante varios meses. Eso sí no debe humedecerse. Si el polen se humedece perderá todas sus propiedades.

En el último paso deberemos cosechar las semillas que se han formado. No obstante, tras la polinización deberemos esperar unas 4 a 6 semanas para que estas maduren completamente. Cuando acabe la floración podrás recogerlas y así tendrás una variedad mejor y más fuerte que se adaptará mejor al ambiente de cultivo. A la hora de comprobar si están suficientemente maduras conviene utilizar instrumental esterilizado con el fin de que no se infecte la semilla.

 

¿Existe el cannabis transgénico?

 

La marihuana transgénica es aquella en la se adoptan avanzadas técnicas del campo de la genética con el fin de que tenga un 20% más de THC respecto a un cogollo común de la misma variedad. Esto no tiene relación con el cultivador casero ya que el fin del transgénico es siempre el mismo: que los grandes comercializadores puedan abastecer una demanda enorme de un producto.

De hecho, los primeros transgénicos aparecieron con un noble fin: acabar con la desnutrición en el mundo. No obstante, los transgénicos presentan enormes desventajas que no hay que ignorar.

 

Desventajas de los transgénicos

  • En primer lugar, al haber sido creados mediante la técnica humana y no la de la evolución natural no se sabe cómo van a evolucionar en el largo plazo, por lo que es imposible saber cuál va a ser su impacto en un determinado ecosistema.

  • El ser más resistentes a los insectos hacen que para sobrevivir estos mismos deban evolucionar. Esta evolución produce un necesario incremento de la toxicidad de las plantas lo cual provoca la contaminación del suelo.

  • Este aumento de la toxicidad no solo es nocivo para el propio suelo sino también para las aves y los insectos que se dedican a la polinización.

  • En cuarto lugar, al ser más resistentes acaban con las variedades autóctonas que no pueden competir con ellas.

  • Por último, las empresas transgénicas son monopolísticas al ser un campo en el que se necesita una inversión de dinero desproporcionada.

Por todos estos motivos, el mundo y la comunidad de la marihuana tradicional se han opuesto a los transgénicos. En primer lugar, hay que señalar que la marihuana no es una planta en la que la demanda sea superior a la oferta, por lo que no nos hallamos ante el mismo caso del de la desnutrición. En África los alimentos transgénicos si pueden ser útiles ya que la necesidad de alimento es terriblemente urgente. No obstante, en ninguna parte del mundo se necesita una sobreoferta de marihuana. Además, y pese a sus poderosos efectos medicinales, hay que señalar que el cannabis no deja de ser una droga, por lo que querer comercializarlo por multinacionales parece poco ético.

En relación con estas multinacionales, y esta es nuestro propia opinión, no queremos confiar nuestra propia salud en ellas, ya que al no tener un laboratorio no podemos saber qué es exactamente lo que estamos consumiendo. Por ello, nos decantamos siempre por el propio cultivo, aquel encaminado al autoconsumo.

Además, si las multinacionales invaden este campo teniendo en cuenta el poder que tienen sobre los gobiernos pueden llegar a provocar que se prohíba el autocultivo. No hay nada más que ver lo que ha ocurrido con el tabaco, el cual no puedes plantarlo para autoconsumo pese a ser una droga más aceptada por la sociedad que la marihuana.

Por todos estos motivos pensamos que los transgénicos no proporcionan nada bueno a esta comunidad.

 

¿Por qué es importante conocer la genética de la marihuana?

La repuesta es muy sencilla, el principal motivo es el hecho de que cuánto mejor se adapte la genética de la variedad a nuestra zona de cultivo mejor serán los resultados. Además no solo conviene saber la adaptabilidad de la planta sino otras condiciones inherentes a la misma , como, por ejemplo el hecho de si es o no resistente al agua o cómo soporta el calor, o cómo soporta el frío.

Todos estos factores hay que conocerlos, y cuando decimos todos, decimos absolutamente todos ya que serán vitales para que el cultivo sea el idóneo. Por ejemplo, la variedad feminizada es aquella que en las que las semillas únicamente producen plantas hembras.

Esto es importante conocerlo ya que por ejemplo si queremos hacer nuestros propios cruces y no queremos comernos la cabeza con las semillas feminizadas no nos tendremos que preocupar en sexar las plantas.

También es importante conocerlo a la hora de cultivar en climas secos o muy calurosos, ya que hay plantas en las que se necesita mucho más calor para que se produzca el shock térmico. Por este motivo, hay que tener en cuenta las recomendaciones del fabricante o comercializador.

En estas instrucciones hallarás con total detalle las características genéticas de la semilla que has adquirido. Debes seguirlas al pie de la letra ya que, por norma general, son los fabricantes los conocen mejor que nadie sus propias semillas.

Por todos estos motivos, es importante conocer aunque sea de manera superficial el campo de la genética de las plantas de la marihuana. No creas que es un campo sencillo, todo lo contrario, mucha gente dedica años enteros para lograr la que considera la variedad perfecta.

En conclusión, esperamos haberte proporcionado algo de luz en relación con el mundo de la genética del cannabis. Tienes que tener en cuenta que a la hora de profundizar en este campo (si es que lo quieres hacer) te verás abocado a obtener grandes conocimientos sobre biología, conceptos como el fenotipo o el genotipo no te pueden ser indiferentes y debes conocerlos a la perfección.

Si te esmeras en aprender sobre este campo lograrás aprovechar al máximo tus cultivos, lograrás que tu producción sea excepcional y no te tendrás que preocupar tanto a la hora de cultivar. No obstante, si no te ves capaz en Begrower tenemos las mejores variedades de marihuana para ponértelo más fácil y que no te tengas que preocupar de nada.

La genética de la marihuana
4.8 (96.67%) 6 votes

Te puede interesar