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Cómo utilizar los fertilizantes en el cultivo de marihuana

28 abril, 2018

En este artículo os traemos una serie de consejos que esperamos os sirvan para mejorar vuestra experiencia de cultivo con una correcta fertilización de las plantas de marihuana.

Consejos generales para el uso de fertilizantes en el cultivo de marihuana

Por norma general, si se elige cultivar en tierra, las plantas de marihuana no necesitarán mucho más que agua de riego. Suele bastar con que se complemente la tierra ya fertilizada de manera natural con algún microorganismo o enzima que la enriquezcan. Contando con una tierra que en sí sea rica en macronutrientes, tan sólo se deberá controlar o facilitar el enraizado y la correcta absorción de dichos nutrientes.

La diferencia principal se puede observar en la necesidad de fertilización de otros cultivos como los aeropónicos o hidropónicos y como no, el cultivo en coco. En estos casos, lo habitual es empezar con fertilizantes no muy fuertes e ir aumentando progresivamente las dosis del abonado, adaptadas a las distintas fases del crecimiento y a los consejos, como no, del fabricante y del banco de semillas concretos.

Es cierto que con la infinidad de variedades disponibles, veremos distintos comportamientos más genéricos y característicos según nos encontremos frente a una sativa, indica o algún tipo de autofloreciente. En el caso de las índicas, lo normal es que demanden más cantidad de fertilizante que las variedades más sativas. Por otro lado, tanto las cepas híbridas como la mayoría de las automáticas, van a depender sobre todo de sus procedencias, demandando tanto dosis altas como bajas dependiendo del genotipo y del fenotipo germinado.

Lo mejor es la experiencia propia del cultivador. Probando el cultivo de distintas variedades y en distintos medios es como realmente se logra optimizar la fertilización y con ella, el cultivo. Lo que está claro es que manteniendo una constancia y un control de la fertilización, combinándolo con los diversos potenciadores de crecimiento y floración que nos ofrece el mercado, se obtienen grandes diferencias de producción. Como siempre, lo ideal es ir observando la absorción de las plantas e ir adoptando la dosis adecuada según corresponda.

En todos los casos de fertilización o abonado, tan mala será la carencia de nutrientes como el exceso, por lo que tampoco se debe pecar de sobre-fertilización.

También es cierto que la optimización de un cultivo dependerá siempre de la genética de la planta de marihuana. No servirá de nada dotar a un cultivo de marcas de primera y potenciadores excelentes si la semilla elegida no es de calidad. Lo ideal por tanto, será una buena combinación de ambas. Al contar con una genética y unos fertilizantes y potenciadores de máxima calidad, sólo tendremos que controlar las dosis para tener un éxito asegurado al final del cultivo de cannabis.

Sin perder de vista a nuestros ejemplares y contando con los grandes fabricantes y bancos del mercado, podremos conocer las necesidades de cada variedad y medio de cultivo para obtener unos resultados más que esperados.

Cómo controlar el nivel de PH y los micronutrientes necesarios para el cultivo de cannabis

En una de las entradas del blog os hablamos de la fertilización con macronutrientes en los cultivos de marihuana, dotando a los mismos de un aporte extra y necesario para su correcto desarrollo del compuesto de nitrógeno, fósforo y potasio comúnmente denominado NPK.
Como ya decíamos, el aporte de NPK es de vital importancia para el adecuado crecimiento de las plantas de cannabis, pero no podemos olvidarnos del nivel necesario de micronutrientes y PH del abonado al completo.

Como tal, los micronutrientes también deben introducirse en el plan de fertilización, controlando además que tanto los productos como el agua estén en armonía de PH.

Hoy en día, el mercado nos ofrece infinidad de marcas con suplementos que cubren las necesidades de micronutrientes de las plantas de marihuana.

Como los macronutrientes, los micronutrientes ya estarán presentes en el sustrato si elegimos cultivar en tierra. Y de la misma manera, los growers que elijan el cultivo en coco o en sistemas hidropónicos o aeropónicos son los que más van a precisar de este tipo de abonado. Lo más normal es que se cuente con un buen producto basado en calcio y magnesio como aportes principales.

Lo último en micronutrientes es el sílice, posiblemente dentro de unos años lo veamos ya categorizado como micronutriente. Hoy en día, se sabe de diversos growers experimentados que lo utilizan para mejorar el desarrollo celular y aumentar el nivel de tricomas de algunas variedades de cannabis, sobre todo en EEUU.

Respecto al pH, como siempre, su nivel afectará directamente al desarrollo del cultivo, ya que dependiendo del mismo, la planta podrá absorber con mayor o menor eficacia los nutrientes añadidos con la fertilización. Se recomienda medir el nivel de PH en todo momento para que nunca se llegue a descontrolar, antes de cada abonado y con cada tipo de solución utilizada. En valores generales, para los cultivos de cannabis lo correcto es un pH en torno a 5,5 y 6 para coco o hidro/aeroponía y entre un 6 y un 6,5 si se elige tierra.

 

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