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Consejos para aumentar la producción de cannabis en exterior

22 octubre, 2017

Muchos de nuestros seguidores o clientes nos preguntan siempre cómo pueden maximizar la producción en el cultivo de cannabis en el exterior. Esta pregunta no es baladí ya que uno de los mayores problemas que presenta esta clase de cultivo es que en algunas zonas únicamente se puede realizar una cosecha al año. De ahí la obsesión de intentar que cada planta de el máximo rendimiento.

No obstante, tienes que realizar antes una pregunta ¿De verdad me conviene un cultivo de exterior? Con esto no queremos posicionarnos a favor del interior sino lo que pretendemos es que tengas claras todas las opciones y puedas escoger. Para escoger bien resulta necesario estar bien informado.

Una de las mayores desventajas del cultivo de exterior es la presencia de hurtos. Los ladrones no son para nada tontos y saben que con el robo de tan solo una planta pueden hacer mucho dinero. En primer lugar, hay que combatir estos hurtos por una poderosa razón, nuestra cosecha siempre debe ser para autoconsumo y aunque sea de forma indirecta nunca puede alimentar el narcotráfico. La plaga del narcotráfico es una de las más peligrosas que existen en el mundo, ya que no solo se dedica al tráfico de drogas sino que también invierten en el negocio ilegal de la trata de blancas, fomentan la prostitución y toman partido en pequeños municipios en el devenir de la situación política. En segundo lugar, porque el cannabis nos pertenece y no parece legítimo que alguien se apropie del fruto de nuestro trabajo.

Sin embargo, has de ser cuidadoso en la protección de tus plantas de marihuana, ya que la mayoría de sistemas de defensa están prohibidos por la legislación vigente y no querrás que por culpa de ello la policía se plante en tu casa. Pese a que en tu país el cultivo de cannabis para el autoconsumo sea legal no suele estar muy bien visto por el resto de la sociedad. Además, y como siempre recordamos, antes de cultivar cannabis recuerda informarte acerca del estado de la ley en tu país respecto al tema, ya que podrías estar cometiendo un delito de narcotráfico.

Además de esta gran desventaja, tienes que tener en cuenta otras como las molestias que te pueden causar los vecinos. Los vecinos son esos seres que pese a que pagues tus impuestos y no hagas mal a nadie te considerarán una especie de delincuente por cultivar. Por ello, a lo mejor el cultivo de interior es mejor al ser más discreto. Ten en cuenta que la criminalización del fumador cada vez es menor pues la sociedad avanza pero sigue presente.

Otro factor que tienes que tener en cuenta es el del granizo. El granizo es el principal responsable junto a las plagas de la destrucción de los cultivos convencionales. Lo habrás podido observar mil veces en la tele cuando un agricultor se queja de que el granizo le ha arruinado toda la cosecha de la temporada. También otros factores climatológicos como el viento o la lluvia pueden darte severos problemas. Por ejemplo, vientos huracanados pueden romper tus plantas y acabar con tu cultivo, algo que de nuevo no es recomendable para nada.

En último lugar, señalar que siempre estarás expuesto a las plagas, ya sean de hongos, de insectos, de virus o de orugas. Las plagas siempre estarán presentes, ya que te tienes que adaptar a las condiciones de la biosfera de tu zona, no puedes crear una artificial como si lo podrías hacer en un cultivo de interior.

Por todos los motivos señalados, hay que pensárselo dos veces a la hora de plantar en exterior, como también hay que hacerlo a la hora de cultivar en interior. Por ejemplo, en interior no tendrás ni el agua ni la luz gratis por lo que siempre será más caro que si cultivaras en exterior. Si finalmente te decantas por este método, en BeGrower hemos elaborado una guía sobre el cultivo de interior 2018, que te ayudará a lograrlo con éxito. Todos estos parámetros han de ser tenidos en cuenta, pero sin finalmente te decantas por el cultivo en exteriores te darás cuenta rápidamente de sus ventajas como, por ejemplo, su bajo precio, la facilidad en el cultivo al no tener que proporcionar tú todos los elementos para que la planta crezca y que las plantas siempre serán más grandes, por lo que también lo será la cosecha. Además, el cultivo de exterior goza de una excelente popularidad entre aquellos cultivadores que viven en chalets ya que es una buena forma de aprovechar el jardín.

El clima en el cultivo de marihuana es clave

 

En primer lugar, hay que señalar que uno de los elementos diferenciales a la hora de escoger el tipo de semilla debe ser la clase de clima en la que nos encontremos. Por ejemplo, si tu clima tiene semejanzas con el ecuatorial lo más indicado será la variedad sativa.

Sin embargo, no solo debemos fijarnos en si hace mucho calor o no también debemos tener en cuenta la humedad. Por ejemplo, en Galicia, la cual es una provincia situada al norte de España la humedad es bastante alta por lo que deberemos escoger una semilla que genéticamente esté preparada para soportar grandes concentraciones de agua.

El elemento que hará que nuestro cultivo sea un éxito o un fracaso será la genética de nuestras semillas de marihuana. La genética resulta ser de vital importancia. Por ponerte un ejemplo, nunca podremos pretender que un gato se comporte como un perro, no están diseñados para ello. Durante largos años de evolución la naturaleza ha preparado a las plantas para comportarse de una manera u otra ante determinados estímulos. Un ejemplo de ello es el cactus. El cactus es una planta que ha sido diseñada a la perfección para lograr resistir en condiciones en las que la humedad es prácticamente 0. No puedes pretender que esta especie vegetal sobreviva al lado de un río o en un clima en la que le llueva encima casi todos los días. Por este motivo, elegir la semilla adecuada será el camino correcto para que nuestra cosecha sea un éxito, pero es más importante no fallar que acertar. Esto puede parecer una tontería, pero si elegimos mal tendremos un resultado nefasto, no obstante, si elegimos de forma decente si cultivamos bien siempre tendremos buenos resultados.

Un buen ejemplo de ello pueden ser las plantas autoflorecientes o automáticas. Estas plantas florecen de una forma muy rápida, entre 3 y 4 semanas. Esto nos sirve para evitar cosechar antes de que llegue el frío, lo cual es de agradecer si vivimos en una zona en la que el invierno se adelanta respecto a otras zonas de nuestra geografía próxima.

Para elegir la variedad de semilla adecuada conviene acudir a estadísticas que nos muestren las características climatológicas de los últimos años en nuestra región. Eso sí, hay que advertir que la climatología no es una ciencia exacta, mucho menos es previsible por lo que si esperas un verano calurosos de pronto te puedes encontrar con un verano extremadamente lluvioso. Es decir, tenemos que encontrar la normalidad, pero tampoco hemos de estar desprevenidos ante la excepción. Por este motivo, una buena idea es cultivar en macetas. Las macetas, a diferencia del suelo, son móviles, es decir, que podemos desplazarlas. Esto es muy útil ante grandes vendavales y grandes granizadas ya que podemos esconder las macetas en una terraza ante las inclemencias del tiempo.

En segundo lugar, debemos tener en cuenta la biosfera de nuestra zona, es decir, el ecosistema conformado por la fauna y la flora. Por poner un ejemplo, si vivimos en una zona en la que predominan los eucaliptos lo más probable es que estos roben los recursos hídricos que necesita nuestra planta. O por poner otro ejemplo si hay una gran presencia de orugas o nos olvidamos de cultivar o preparamos muy bien la plantación contra esta clase de plagas. Si vives en el campo quien mejor información te podrá dar sobre la fauna y flora de tu zona serán los cultivadores locales. Los cultivadores locales tienen que lidiar siempre con las desventajas de tu zona por lo que la conocen como la palma de tu mano y podrán ofrecerte los mejores consejos. En caso de que no conozcas a ninguno pero si conozcas cultivadores de cannabis preguntarles a ellos será también un gran acierto.

El suelo es una de las condiciones indispensables para que nuestra planta crezca y florezca de una manera adecuada. No obstante, hay que tener en cuenta que en el cultivo de exterior a diferencia del de interior no podemos controlar las condiciones en las que se encuentra, ya que a no ser que queramos cambiarlo en su totalidad nos vendrá predeterminado. Advertencia: no se te ocurra cambiar todo el sustrato, es carísimo y con un buen abono puedes lograr casi los mismos resultados.

Por todo ello, tenemos que tener en cuenta que el terreno debe ser esponjoso para que las raíces puedan crecer adecuadamente. Esto reviste especial importancia en las plantas automáticas ya que no debemos frenar su acelerada carrera en el crecimiento. Además de garantizar que el suelo sea esponjoso para lo cual deberemos usar abono, tenemos que tener en cuenta que no debe presentar ni carencias ni excesos. Las carencias se manifiestan de diferentes maneras al igual que los excesos, sobre todo habrá que atender a los síntomas atendiendo a que elemento corresponde el exceso o la carencia, aunque el más habitual es el nitrógeno. 

Para lograr un buen sustrato debemos incorporar una serie de elementos como la mezcla de turbas, la presencia de perlita, de fibra de coco y de humus de lombriz. Esta composición mixta es fundamental no solo para que la raíz se desarrolle de manera adecuada sino que además lograremos que no haya ni carencias ni excesos. Esto se consigue con composiciones mixtas y buenos abonos, en Begrower tenemos una selección de los mejores abonos en los que lo que importa es tanto la calidad como el buen precio. Consideramos que en exterior hay que prestar especial atención al abono ya que podemos invertir sin casi ningún problema lo que nos ahorramos en agua y en luz.

Consejos para realizar podas

 

Además, para maximizar la producción de marihuana en exterior podemos aprovecharnos de un truco que llevan realizando toda la vida los agricultores: la poda. La poda nos permite controlar la altura y el crecimiento de la forma más sencilla que existe, solo tendremos que cortar la planta por la parte superior. De esta forma, la planta nunca crecerá por encima de donde cortemos y se desarrollará solo lo que esté por debajo del corte. No obstante, tienes que tener en cuenta que solo crecerá lo que esté por debajo, por este motivo, la planta debe tener un mínimo de tamaño.

Para realizar la poda tienes que seguir una serie de pasos, como esterilizar los utensilios que vayas a utilizar. Esto es muy importante, por ponerte un ejemplo, nunca verás a un cirujano operar con un bisturí sucio, tú tampoco deberías hacerlo con la planta.

Otro consejo es que la planta no tenga menos de 4 nudos. Como hemos señalado con anterioridad esto se debe a la necesidad de que la planta haya adquirido la suficiente altura como para que pueda desarrollarse por los laterales, es decir, deben existir laterales.

Por último, deberás cortar el brote superior de la planta pero esto deberás hacerlo con la suficiente delicadeza para no dañar el resto de la planta.

Además, de la clásica poda apical también existen otras técnicas como la poda FIM. Consiste en hacer un corte en las yemas pero sin cortar la totalidad del brote, es decir, solo las yemas de las puntas. Esto sirve para que los brotes principales se multipliquen al igual que los laterales pero sin renunciar a los superiores, como si ocurre en la poda apical. Lo bueno de esta técnica es que si la realizas mal estarás realizando una poda apical que en el fondo es también beneficiosa. 

Otra de las posibles técnicas que podemos utilizar a la hora de aumentar los resultados de nuestra cosecha en exterior es el super cropping. El super cropping se fundamenta en doblar las ramas sin que se lleguen a romper ya que tienes que tener en cuenta que el cáñamo es muy flexible. De esta forma, lograremos que la planta aproveche la luz mejor con el fin de que los cogollos que estén más bajos crezcan más de lo normal. No obstante, esta técnica no puedes utilizarla cuando la floración se encuentre ya avanzada.

No obstante, uno de los elementos diferenciales a la hora de realizar un buen cultivo es saber exactamente cuándo debemos empezar a cultivar. Por ejemplo, si empiezas a cultivar en julio con total certeza el frío impedirá que tus plantas florezcan.

 

¿Cuándo debemos empezar a cultivar?

 

Esta es una pregunta que mucha gente se hace, ya que la respuesta no parece del todo clara. Y si no parece clara es porque la comunidad de cultivadores ha conseguido realizar ciertas técnicas para incrementar el periodo de cosecha.

No obstante, hay que señalar que no debemos establecer un parámetro mundial sino nacional o incluso local, ya que la climatología es muy variada en los distintos puntos del globo. Por ello, nosotros hablaremos del caso de España. Aun así hay que señalar que en España coexisten distintos climas, por lo que hay que tener cierto cuidado a la hora de realizar recomendaciones así a la ligera.

Una de las técnicas más conocidas para que no se nos eche el tiempo encima es sacar las plantas de marihuana del interior al exterior. El fundamento de ello es conseguir lo mejor de ambos cultivos y poder realizar cosechas más a menudo sin tener que gastar tanta luz y agua.

Para sacar las plantas sin riesgo es conveniente cultivar en interior de la forma clásica, es decir, 18/6 pero teniendo cuidado de no sacarlas hasta junio. Si no quieres seguir este método hay una alternativa que es seguir el fotoperiodo del exterior. Es decir, si afuera hay 15 horas en tu cultivo de interior deberá haber 15 horas de luz.

Otro consejo es el hecho de no exponer a la radiación UV de golpe a plantas que nunca la han sufrido. La luz de nuestros focos no son tan ricas en rayos ultravioleta como lo es la luz del sol, por ello la exposición a la luz del sol debe ser progresiva.

Aprovechar el área de cultivo

 

Otro de los consejos que tenemos que tener en cuenta es el hecho de que el espacio del que disponemos no es infinito. Además, cuánto más espacio tengamos, más difícil será abarcar toda la producción. Por ello, aunque tengas un jardín muy grande resulta conveniente que el espacio de cultivo sea reducido.

No obstante, siempre tienes que respetar una máxima: las raíces deben tener su espacio. ¿Qué significa esto?  Que las plantas deben poder desarrollar las raíces de forma adecuada. Piensa que las raíces son el alma de la planta, de dónde sacan alimento, sin ellas la planta no podría nutrirse ni realizar la fotosíntesis.

También debes tener en cuenta que no es conveniente que las plantas estén muy juntas para no tener el problema de los cultivos verticales, es decir, que se quiten el sol unas a otras, ya que sin luz solar o sin la suficiente luz del sol las plantas perecerán. Si esto te causa problemas porque has calculado mal el espacio, una solución posible es tratar de convertir el cultivo vertical en lo más horizontal posible. Esto podemos conseguirlo mediante el doblado de las plantas, de esto hablamos también en nuestro blog y puedes visitar este artículo para saber todo acerca de cómo doblar las plantas de marihuana.

No obstante, pese a todas estas pegas de optimizar el espacio cuenta con muchas ventajas, como, por ejemplo, que no se pierde tanta agua. Si el espacio es muy grande lo más normal es que el riego no esté optimizado por este motivo tienes que tener en cuenta que el desperdicio del agua puede ser brutal y esto es muy caro.

 

Consejos de cultivo según el calendario

En primer lugar, comenzaremos por el mes de marzo, en el cual se tiene que iniciar el cultivo con el fin de que no se nos pase la temporada. Para ello empezaremos con el proceso de germinación el cual debe moverse en el rango de temperatura adecuado con el fin de que todas o casi todas las semillas nos germinen. De lo contrario lo que estaremos haciendo es desperdiciar nuestro dinero. Para conocer mejor este proceso, te interesará visitar esta entrada de ¿cómo germinar semillas de marihuana?, y saber todo lo que necesitas para hacerlo con éxito.

Tienes que tener en cuenta que al realizar el primer trasplante la maceta no debe ser muy grande y ojo, hay que tener cuidado con las temperaturas del exterior, ya que no es poco frecuente en España que de repente haya una ola de frío y nos arruine la cosecha. Para evitar esto un buen consejo es utilizar un invernadero con el fin de conseguir las mejores condiciones posibles. Recuerda realizar un buen abono para que no haya carencias en esta primera fase, ya que de lo contrario podrías estar provocando retrasos importantes en el crecimiento del vegetal.

Respecto abril, ya conoces el refrán: aguas mil. Por este motivo y pese a que las temperaturas comiencen a ser más cálidas debes de tener cuidado con las aguas torrenciales sobre todo si eres de la zona del Levante. Por regla general, y si has hecho bien las cosas tus plantas ya tendrán un buen entramado radicular que le permitirá aprovechar al máximo todo el agua que le llegue. No obstante, lo mejor es que sigas usando maceta.

Si has usado un invernadero no lo retires todavía porque a pesar de que como hemos dicho las temperaturas no sean tan frías todavía puede acechar el frío. Además, el invernadero te permitirá mejor que cualquier otro sistema el mantener la humedad en un rango óptimo.

Una vez llegue el mes de Mayo será el momento para que ya hagas el trasplante definitivo al suelo, ya que ya no hay ni lluvia ni frío que impidan el crecimiento vegetativo de nuestra planta de marihuana. No obstante, tienes que tener cuidado si vives en el norte de España y atender a las previsiones meteorológicas.

A la hora de realizar el agujero en el que estará la planta tienes que comprobar si el suelo es esponjoso o no, ya que de no serlo tendrás que cavar más con el fin de remover mejor la tierra. Además, para garantizar que el suelo esté en condiciones óptimas puedes usar un nuevo sustrato, de esta forma las raíces se adaptarán mucho mejor que en un suelo más compacto. Recuerda que ya no podrás mover la planta del emplazamiento que has elegido por lo que si eliges mal podrás estar condenando los resultados de tu cosecha.

Llegados a junio, podrás observar un gran crecimiento de las plantas, las verás crecer por días. Para optimizar el crecimiento lo que puedes hacer es seguir los consejos que dábamos anteriormente acerca de la poda. No obstante, recuerda hacerla con delicadeza para no dañar la planta y comprometer el resultado de la misma.

Entrados en julio, observarás cómo las plantas se van preparando para el periodo de floración, así como aumenta la vigorosidad de la planta que se hará más leñosa y potenciará sus resistencia, además aumentarán las ramificaciones lo cual permitirá que surjan en el mes siguiente los cogollos. Ten cuidado con las posibles carencias de la planta.

Ya en agosto se verán las flores lo cual tiene como consecuencia la necesidad de preparar la planta para ello. Por ejemplo, uno de los cambios que deberemos efectuar es el de los abonos. El abono apropiado es el de floración que permitirá que las plantas puedan producir las flores y cogollos.

Llegado este punto y entrados en el mes de septiembre has de conocer que llegan la mayoría de plagas, por lo que debes preparar a tu plantación para ellas, especialmente has de protegerlas del hongo botrytis. Este hongo es especialmente peligroso para los cogollos por lo que deberemos echar productos para prevenir su aparición o para eliminarlo de nuestras plantas.

En este mes la planta necesita más alimento que nunca por lo que hay que abonar bien pero con el cuidado de no producir excesos, aunque en esta época es muy difícil que se produzcan ya que realmente la planta necesita muchos nutrientes.

Una vez hemos llegado a octubre conviene que recolectemos los frutos de nuestra cosecha con el fin de salvaguardarlos del duro otoño. Recuerda que la marihuana es una planta anual por lo que no podrás reaprovecharla y de nada sirve retrasar en exceso la cosecha, será una pérdida de tiempo y de producción. Además, como va a llover van a aparecer hongos y tu cosecha correrá peligro. Es mejor siempre prevenir que curar. Recuerda también realizar el lavado de raíz.

 

¿Si sigo todos estos pasos tendré un buen cultivo?

 

Sí, estamos seguro de ello. No obstante, tienes que tener en cuenta que resumir todos los cuidados de la planta de la marihuana en exterior es algo imposible por lo que debes informarte más. En nuestro blog te contamos más cosas acerca del noble arte del cultivo para que logres aún mejores resultados.

Ten en cuenta que no debes desanimarte si tu primera cosecha es mala. Además, el hecho de ser mala es relativo ya que por algún misterio nuestros conocidos o amigos siempre serán los mejores cultivadores del mundo. Recuerda que a nadie le gusta admitir sus errores, hay que tener un gran compromiso con el valor de la humildad para hacerlo.

El mejor consejo que te podemos dar es que pongas en práctica nuestros consejos, no por leer más vas a ser mejor cultivador si lo que lees no lo pones en práctica. De hecho, los mejores cultivadores son aquellos que aprenden a base del método de prueba y error. No hace falta ser un erudito para cultivar sino ser una persona con ganas, que le pone entusiasmo y que está dispuesta a aprender de sus propios errores.

Por todos estos motivos, esperamos que te haya gustado este artículo. Como conclusión, señalar que debes ser cuidadoso al realizar un cultivo e exterior ya que aunque en apariencia no necesite tanta atención como uno de exterior conviene ser cuidadosos y detallista. Es en los pequeños detalles en dónde se logran las grandes cosechas.

Como recordatorio, señalar que resulta necesario antes de realizar cualquier tipo de cultivo consultar la legislación vigente en tu país no vaya a ser que estés cometiendo algún delito o falta administrativa. No conviene arriesgar ya que en donde está prohibido las sanciones son bastante duras.

Consejos para aumentar la producción de cannabis en exterior
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