Feminizadas - Bobgrow
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Como la inmensa mayoría de plantas de nuestra flora, la marihuana se puede presentar en ambos sexos: masculino y femenino. Además, y de una manera muy común en cultivos inducidos por algún tipo de estrés, encontraremos plantas de marihuana hermafroditas que presentarán por tanto características de ambos sexos. Así, si sometemos nuestras plantas hembra a un estrés prolongado como una modificación extrema de las condiciones climatológicas, el riego o la presencia de alguna plaga, contaremos con que muchas de nuestras plantas presentarán polinización, con semillas en sus cogollos.


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Feminizadas 

¿Por qué elegir semillas feminizadas?


Antes de hablar de semillas de marihuana feminizadas en sí, conozcamos la historia de la marihuana de una manera más básica. Hablemos de su sexo. 
Las plantas de marihuana hembra o femeninas, son las más buscadas por los growers, ya que son las que producen los tan ansiados y deliciosos cogollos. En el caso de las macho o masculinas, con casi nulo poder psicoactivo, son solo utilizadas para una cosa, polinizar a nuestras hembras y así conseguir semillas de un espécimen concreto que queramos volver a disfrutar.

Hasta aquí todo bien, el primer inconveniente aparece cuando plantamos unas cuantas semillas sin estar feminizadas esperando conseguir un perfecto cultivo de hermosas hembras y aparece un macho entre una de ellas. Tenemos que tener muy claro que todos nuestros cogollos estarán repletos de semillas por la polinización del macho, e incluso pondremos en peligro la cosecha completa.

Teniendo en cuenta todo esto, y dado a toda la persecución y prohibición a la que es sometido el mundo del autocultivo, hace unos años aumentó el interés de los growers por conseguir más efectividad en sus cultivos, empezando por garantizar el sexo de los mismos y de alguna manera su producción. Por ello, había un claro interés compartido tanto por growers como por los bancos de semillas: aumentar el número de plantas de marihuana hembras o femeninas en los cultivos.

¿Como se producen las semillas feminizadas?


Para conseguir la máxima probabilidad de obtener semillas feminizadas, lo primero que empezó a ponerse en práctica fue la elección en los cultivos de las plantas femeninas o hembras más resistentes a las posibles situaciones de estrés, que pudiesen ser las elegidas para ser plantas madre con muy poca tendencia al hermafroditismo. Estas plantas de marihuana empezaron a clonarse entre ellas y a revertirse su sexo; así, aunque fuesen genéticamente XX acabaran presentando un sexo XY, polinizando con ellas a las plantas de marihuana hembras o femeninas que no se hayan revertido. Con todo esto, se conseguía pasar una genética sexual XX en la posterior generación, contando con unos padres XX.

Para ayudar a las plantas a conseguir manifestar el sexo que se deseaba, en los años noventa se empezó a utilizar en los cultivos una concentración de una hormona llamada giberelina. Esta hormona existe de manera natural en todas las plantas y ayuda a digamos decidirse a la planta por el sexo a manifestar, dependiendo siempre de la probabilidad genética.

Con este método, no se podía asegurar aún la feminización de semillas y plantas de los cultivos de una manera estable como hoy en día, que ya se alcanza hasta un 99,7% de probabilidades de feminización. En este momento, se conoce y se utiliza el Tiosulfato de Plata (STS), que ayuda a reducir la presencia de ejemplares hermafroditas en los cultivos. Y así comienza la comercialización de las semillas feminizadas como tal.